Derecho a pensión especial

¿Cuándo es aplicable el régimen de transición para tener derecho a la pensión pensión especialespecial de madre o padre de hijo discapacitado?

En aplicación del principio de favorabilidad para tener derecho a la pensión especial si la madre o el padre de hijo discapacitado al momento de entrar a regir vigencia el Sistema de Seguridad Social de la Ley 100 de 1993.

Contaban con 35 o más años de edad si son mujeres o 40 o más años si son hombres. La edad para acceder a la pensión de vejez será la establecida segun régimen anterior al cual se encuentren afiliados.

La pensión se puede conceder a cualquier edad si se ha cotizado al Sistema General de Pensiones. Cuando menos el mínimo de semanas exigido en el régimen de prima media para acceder a la pensión de vejez.

Si el hijo inválido física o mental ha sido calificado como tal.

Si depende económicamente de su madre o de su padre.

Este tipo de pensión para el padre, solamente procede en el caso de la ausencia definitiva de la madre.

Fuente Normativa

T-176-10 / F1_ST176_10

En esa medida, la Sala Plena de esta Corporación, señaló los presupuestos que debe reunir esta excepción al régimen general de pensiones para ser constitucionalmente admisible:

(i)La discapacidad física o mental que afecte al hijo debe impedirle valerse por sí mismo. Es decir que no le permita subsistir dignamente en forma autónoma.

(ii) la dependencia de la persona inválida con respecto a su madre o padre, debe ser de tipo económico. No siendo suficiente la sola necesidad:

Afectiva o psicológica de contar con la presencia, cariño y acompañamiento de la madre o el padre.

(iii) el beneficio económico no es susceptible de reclamación cuando el hijo dependiente padezca una discapacidad que le permita obtener los medios económicos requeridos para su subsistencia o cuando “tenga bienes o rentas propios para mantenerse”.

RÉGIMEN DE TRANSICIÓN Y ACCIÓN DE TUTELA.

“(…) 2.7. En suma, en los eventos de indebida aplicación de las normas del artículo 36 de la ley 100 de 1993,

la prosperidad de la acción de tutela se justifica en la necesidad de no hacer ilusorios los beneficios que se derivan del régimen de transición.

De ahí que, en principio, se entienda que el amparo constitucional orientado a obtener el reconocimiento de una pensión de vejez en concordancia con los beneficios del régimen de transición, sea procedente y, de comprobarse la configuración de una vía de hecho administrativa y la afectación del principio de favorabilidad, deba prosperar. (…)”

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